Pepito es un chico encantador. Es un podenco de tamaño pequeño, pesa menos de 7 kilos y tiene un corazón enorme.

Pepito estaba abandonado a su suerte en la calle. Hasta que una chica, después de un tiempo siguiéndolo y haciéndole rutina de comida para acercarse a él, pudo cogerlo. En cuanto lo cogió se puso en contacto con nosotros para que le ayudáramos, ya que ella no se podía hacer cargo de él.

Cuando Pepito llegó al refugio estaba asustado, pero en pocos días tomó confianza y ahora se muestra simpático, cercano y cariñoso. Se lleva muy bien con los demás perros. Por su pequeño tamaño y su buen carácter todos los voluntarios están enamorados de él.

Pepito se merece una familia que le dé todo el amor y la seguridad que no tuvo en la calle.

Si quieres ser la familia de Pepito escríbenos a: _adopcionesesp@gmail.com