Nutella viene de un pueblo de Córdoba. Fue entregada por su dueño porque ya no le servía, después de haberle servido durante muchos años.
Tiene una capacidad de adaptación increíble. Aunque perdió a su dueño tras tantísimos años a su lado, con nosotros se muestra cercana, cariñosa, noble y muy agradecida.
Nutella se merece conocer el amor y cariño de verdad de una buena familia. Que le dé todo lo que necesita para que sus últimos años sean los más felices, como se merece.
Si quieres ser tú su familia, escríbenos a adopcionesspa@gmail.com







